La mujer del Cóndor: 10. ¿Por qué me importa?
Regina
Mis gritos resonaban en las paredes, pero nadie venía a detenerme. Sentía la rabia en mi pecho, un fuego ardiente que no podía extinguirse. Estaba furiosa. Ese maldito Michael Foster había cruzado la línea. El recuerdo de su beso forzado seguía quemando mi piel, un acto que no lograba borrar de mi mente. ¿Qué quería de mí? ¿Por qué este juego cruel? No lo sabía, pero lo odiaba con cada fibra de mi ser.
Después de un día completo encerrada, escuché el sonido de la llave girando en la cerr