Aurora se cambió de ropa y fue a prepararle el desayuno, pero todo el tiempo su mente estaba en otra parte. Se va la próxima semana. Él no estaría aquí. ¿Podrá usar esta oportunidad para escapar de él? Él no estaría aquí, ella puede escapar y....
—Aurora.
Se estremeció al salir de su trance al escuchar la voz de Ana.
—¿Qué pasó? ¿Estás bien? —Ana dijo colocando su palma sobre su hombro.
—Si, estoy bien. ¿Qué estabas diciendo?
Ana suspiró profundamente.
—El señor está preguntando por ti.
La res