Capítulo 36. ¿Cachorros?
Enzo Marchetti
Mi pequeña familia duerme en la habitación principal del yate, me alegra tener un momento a solas con ellos, suspiro recordando la tarde de hoy, Mia casi me hace cometer una locura al verla en ese modo tan caliente y juro por Dios que cuando me divorcie me la follaré una noche completa hasta hacerle desmayar.
Observo mi teléfono y tengo cientos de mensajes de Kristin, no ha dejado de llamarme después de que paso una semana y todavía no regreso a Venecia, supongo ya le ll