Capítulo 29. Aquel día
Enzo Marchetti
Suspiro para levantar mi ropa interior y luego mi pantalón, ya se ha vuelto aburrido el sexo con Kristin, no me siento complacido al cien por ciento con la vampiresa y tenerla a mi lado cada hora es agobiante.
—Amor, me gustaría ir de compras, —me dice.
—Hoy no estoy de humor para compras, —el auto se dirige a la empresa, ya deseo que Donato llegue y se haga cargo de su parte.
—Por favor, —ruega.
—Kristin te he dicho que no, —se cruza de brazos