Mundo ficciónIniciar sesiónDonato Marchetti
El femboy tiembla bajo mi cuerpo cada vez que embisto su dilatada entrada, le gusta y me lo demuestra con sus gemidos, es satisfactorio y muy placentero, ni siquiera lo dejé tocarse e hice que se corra al rozar de manera intencional su punto G mientras lo penetro.
Entro y salgo despacio, lo torturo con embestidas suaves sabiendo que no le gusta en lo absoluto, lloriquea mi nombre y abandono







