Cazador cazado
En el borde de un viejo claro, Kael agazapado entre la maleza, observaba la linde del bosque.
Allí, apenas visible bajo la luz de la luna, había un grabado con garras en el tronco de un árbol caído.
Era un mensaje.
Uno que solo él sabría leer.
"Te encontré."
Kael cerró los ojos un segundo, sintiendo una rabia tan densa que lo envolvía.
-No tan rápido… -Gruñó. - No los tendrás.
Sacó una daga de su cinturón. La hundió en la tierra, como una promesa de guerra. Luego se internó nueva