Capítulo 9: Dime que te aleje de mí
La habitación era un espacio cerrado, pero no era el tamaño lo que hacía que el aire se sintiera insuficiente.
Era él.
Era la forma en que su presencia consumía cada rincón, cada sonido, cada pensamiento de Violet.
Adrián permanecía justo frente a ella, con una calma cruel, con la certeza de que no tenía que hacer nada más que estar allí para ganar.
Porque ya había ganado.
Porque ella no se había movido.
Porque su cuerpo aún ardía por el roce de sus dedos.
Po