Alexandre
Recostado en el sofá, con el vaso de whisky entre los dedos, giraba el líquido mientras mi mente insistía en volver a ella. En la forma en que estaba sentada en ese mismo sofá, horas atrás, con esos ojos castaños tan expresivos fijos en mí. Ojos que decían más que cualquier palabra que se atreviera a pronunciar. No necesitaba hablar mucho. Bastaba una mirada. Un leve inclinar de cabeza. La manera en que mordía el labio inferior al notar que la observaba. Su mirada era hambrienta, curi