Se convirtió en una mujer...
Estevão
Me desperté temprano el sábado y me senté al borde de la cama, con una camiseta blanca y un pantalón de chándal. Mis ojos, bajos, estaban fijos en el suelo de mi habitación. Aún me sentía frustrado, tratando de asimilar la decepción que había sido mi noche anterior.
Pasé la mano por el rostro y luego por el cabello desordenado, recordando cuánto me había esmerado en preparar una cena romántica y perfecta en mi casa. El hecho de que mis padres siempre estuvieran de viaje facilitaría un e