Raissa
El sonido suave de mi playlist resonaba en el baño. Estaba sentada frente al espejo iluminado, aplicándome el sérum con la punta de los dedos. La cinta de satén sujetaba mi cabello y combinaba con el albornoz que llevaba puesto. Aproveché ese momento de autocuidado para intentar relajarme y olvidar el temor que me invadía.
—Amor, tu celular —dijo Ivan, apareciendo en la puerta con el teléfono en la mano.
Extendí la mano y, al ver el nombre de Ricardo parpadeando en la pantalla, mi cuerpo