Jaqueline
Después de toda la tensión en la sala de reuniones y de enfrentar una discusión acalorada con Cassandra dentro del baño, parecía que los conflictos no tendrían fin. Las palabras de Cassandra aún resonaban en mi mente. Aproveché el almuerzo en el restaurante italiano con Alexandre para distraerme. Pensé en comprar flores para decorar la sala, algo que ya quería hacer desde hacía tiempo y que me ayudaría a desviar la mente de las tensiones del día.
Pero el día aún guardaba más sorpresas