Jaqueline
Me acurruqué contra el pecho de Alexandre, buscando en el calor de su cuerpo un momento de paz y refugio. Mis dedos se entrelazaron suavemente en su camiseta, como si temiera perderlo. Sus caricias en mi cabello me tranquilizaron. Después de la llegada de Edgar y de más discusiones con Aline, me sentía agotada. Temí que mi padre se sintiera mal con tantas emociones en un mismo día. Si Aline no hubiera hecho todo lo que hizo, las cosas no habrían llegado al punto de que mi padre la exp