Estevão
Jaqueline interrumpió el baile y caminó hacia el micrófono.
—¡Atención, atención! —Ha llegado el momento más esperado por las solteras… ¡voy a lanzar el ramo!
Todos reaccionaron. Gritos, aplausos y una pequeña conmoción empezó a apoderarse del lugar. Malu y yo nos miramos, y ella, con un brillo travieso en los ojos, murmuró:
—¡Yo quiero el ramo!
Solté una risa corta.
—Y si lo atrapas, ya sabes que adelantamos la fecha —la provoqué.
Antes de que terminara la frase, Caio levantó los brazos