Jaqueline
Apreté la correa de mi bolso con tanta fuerza mientras caminaba al lado de Alexandre, que por momentos sentí que iba a romperla. El sonido de mis propios tacones, marcando cada paso, parecía delatar la tensión que cargaba por dentro. Era como si cualquiera que cruzara nuestro camino pudiera descubrir, con solo una mirada, la atracción irresistible que existía entre nosotros.
Alexandre, en cambio, caminaba con la calma de quien tiene el control absoluto de la situación. Su paso era fir