Capítulo 24. Solamente fue un error, un erro lo comete cualquiera
Amelia caminó al lado de Billy avergonzada, no era capaz de mirarlo a la cara, él tampoco buscó explicación alguna, pues su corazón se quebró de inmediato con su descubrimiento, para él, fue como si ella de verdad hubiera traicionado su matrimonio, y eso le dolía, Billy estaba tan desconsolado, que los sentimientos que llevaba dentro no lo dejaban respirar con mesura.
Durante el trayecto hasta el recibidor del edificio, ninguno de los dos dijo nada, el silencio sepulcral decía más que mil palab