Capítulo 12. ¿Qué tienes para decir?
Mientras tanto, Maximilien no la estaba pasando nada bien, los dos días de espera fueron eternos, y la ansiedad, por saber los resultados de la investigación, lo estaba carcomiendo.
—Dorian, dime que has conseguido lo que te pedí—miró a su investigador con ansias
—No fue tan fácil, pero si lo logre, hay algo muy importante que sucedió el día de tu matrimonio.
—¡¿Ah sí?! ¿que?—preguntó Maximilien sarcástico, lejos de imaginar la realidad
—Ese día, después de que Amelia salió corriendo de la