### PUNTO DE VISTA DE ALINA
Habían pasado tres días desde que empecé a vivir con Lila y, por extraño que parezca, el mundo no se había acabado.
Si acaso, se había suavizado un poco.
El apartamento ya no se sentía como un espacio prestado. Mi maleta estaba pulcramente colocada en un rincón de la habitación de invitados, mi ropa ahora colgaba como debía y mis zapatos estaban alineados junto a la puerta como si pertenecieran allí. Todavía me despertaba cada mañana esperando que alguien llamara a l