PUNTO DE VISTA DE ALINA
Todos dejaron de entrar en pánico por un instante y me miraron con expresión extraña. Sabía que no debía haber dicho que quería ir con ellos. Pero no pude evitarlo.
—Quiero decir... siento que Aria está destrozada y va a necesitar apoyo.
Esperé que mi excusa sonara convincente y no ridícula.
—Oh, Liana, no tienes que preocuparte tanto. —Aria extendió la mano y me dio unas palmaditas en el hombro.
—Insisto. Además, desde allí puedo irme directamente a casa.
—Muy bien, ¿po