Alessio
El trabajo había quedado olvidado, en un completo segundo plano y opacado por las incesantes aventuras qué buscaba realizar mi esposa, unas cada vez más interesantes y hasta cierto punto hilarantes. Lo que no sabía siquiera cómo digerir aquello, solo sabía era que con ella había dejado de lado todos los puntos negativos, sin dudar.
Fue como un bálsamo refrescante que me activó e incitó a cometer las mejores locuras del mundo. Unas que iban desde hacer el amor cerca de un maldito volcán,