Mundo de ficçãoIniciar sessãoHiro me llevó por unos pasillos, al ir hacia la izquierda, la esposa del Hiroshi miró la escena con rabia, eso me hizo fijarme en ella con molestia, sin molestarme en hacerle saber que para mí era como un insecto molesto, por lo que tenía mucho por perder. Tal vez demasiado, y eso hizo que fuese la mujer más comedida del mundo.
—¿Qué le sucedió? —preguntó.
—Se impresi







