7. Brindis
En el baño de su habitación Preston Harrington llevaba más de cinco minutos agarrado del lavabo y sin saber que hacer. Se ha lavado el rostro, se ha secado el mismo y vuelto a lavar. Subió a cambiarse, pero en realidad necesitaba un espacio para escapar de un perfume que parece reconocer a leguas, porque es el mismo de esa noche.
Tenía que estar seguro que era ella, pero es que estaba más que claro que no se ha equivocado. Él se la follo. Le besó esa boca carnosa, le rozó esa piel suave y la vi