21. Spa
En su espalda corría una especie de gota fría que la mantenía como erizada, sobre sus piernas ha colocado su hermoso bolso a juego con su delicada blusa, el cabello suelto aun le enmarca el rostro y aunque le duelen los pies claro que no será en aquel automóvil donde se quitará los zapatos para aliviar el dolor en los mismos.
Andando en la pista comprendió lo que había hecho. Estaba en el vehículo de su suegro, ocupando el asiento del copiloto, al que ha subido casi sin pensarlo y posiblemente