POV Arya.
—Te hice una pregunta, ¿No me piensas responder?
La voz de Maximiliano sonó con mucha hostilidad. Yo no había colgado la llamada, me dio tanta rabia, quise gritarle pero me contuve.
Ya de por sí la atmósfera en la mansión era pesada como para agregar otra discusión más. Los Altamirano se estaban pasando, ahora ya no podía hablar por teléfono sin ser interrogada o señalada.
Miré a Maximiliano, en su mano derecha tenía un papel, su mano temblaba. No era de los nervios, a juzgar por su