POV Gael Altamirano.
Sentía el trasnocho de horas atrás, aunque no era la razón principal de mi malestar.
Eran las ocho de la mañana, corrí las cortinas y me asomé por la ventana, el sol me encandiló cual vampiro.
Me pasé la mano por la cara, sintiéndome muy cansado y agobiado.
Había dormido pocas horas, toda la noche pensando en Arya, ella me había ignorado como a un zapato viejo.
Aun en contra de mi orgullo, varias veces en la noche estuve tentando a ir a su habitación, pero me abstuve, tal v