POV: Cecilia Hernández
La mañana llegó con un sol tímido que se filtraba por los enormes ventanales de la habitación. Me incorporé lentamente, sintiendo cómo cada músculo de mi cuerpo estaba tenso. Dormir había sido imposible; cada crujido de la mansión, cada paso distante de los sirvientes me hacía saltar. Liam no había regresado a la habitación anoche, y eso me dejó con un extraño alivio mezclado con ansiedad.
El desayuno estaba programado para las nueve, y mientras me vestía con la ropa que