POV : Tercera persona
Justo cuando la tensión entre ellos parecía insostenible, la puerta se abrió de golpe y apareció Aslin. Su rostro impecable, tan perfecto como siempre, se detuvo al ver a Liam, y sus ojos se agrandaron ligeramente al notar la cantidad de sudor en su frente y la palidez de su piel.
—Liam… ¿por qué sudas tanto? —preguntó, su voz suave pero cargada de preocupación genuina.
Liam, aún apoyado en la pared, enderezó ligeramente el torso y forzó una sonrisa que no llegó a sus ojo