POV: Carttal Azacel
Volver a la mansión de Edrien fue como arrastrar una piedra en el pecho. Cada paso que daba hacia esa entrada me recordaba que había fracasado, que había llegado tarde.
Pero ellos estaban ahí.
Mis hijos.
Apenas crucé la puerta, escuché las voces. Pasos ligeros. Risas pequeñas. Y de pronto, como si el corazón me volviera a latir por un segundo, los vi.
Dinora estaba en la sala, vigilante como siempre, con el rostro tenso. Y junto a ella, estaban mis hijos .
Cuando me vieron,