POV: Aslin Ventura
—No… no puede ser tú —susurré, retrocediendo un paso, luego otro—. ¡Tú no podías atraparme otra vez! ¡No!
Mi respiración se volvió un jadeo entrecortado, y sin pensarlo más, giré sobre mis talones y corrí. Corrí con todas mis fuerzas, el corazón palpitando con fuerza en mi pecho, las lágrimas enturbiándome la vista. Tenía que huir. Tenía que volver con mis hijos. Con Carttal. ¡Tenía que escapar!
Pero no llegué lejos.
Unos pasos pesados retumbaron detrás de mí, y antes de cruz