POV: Ethan
La habitación olía a humedad y a medicamento. Las paredes de piedra, aunque firmes, no ofrecían ninguna sensación de seguridad. Carttal dormía. Su rostro estaba pálido, cubierto por una fina capa de sudor. El vendaje que cruzaba su pecho se teñía lentamente de rojo, como si cada segundo le robara un poco más de vida.
Yo estaba sentado junto a la cama, sin quitarle los ojos de encima. Escuchaba su respiración, débil pero constante, como si su cuerpo se aferrara al mundo con las uñas.