POV: Alexander Líbano
Al salir de la habitación.
Marqué su número mientras aún bajaba las escaleras. Cada paso que daba resonaba como una sentencia de muerte.
—¿Señor? —respondió Deymon al segundo timbre, con esa voz servil que siempre había tolerado por conveniencia.
—Son unos malditos incompetentes —solté, seco, sin más introducción—. Yo mismo voy a cazar a Carttal.
Silencio.
Podía sentir su respiración contenida al otro lado de la línea. Ese cobarde tragando saliva, sabiendo que lo siguiente