POV: Cinthia Carranza
Daba vueltas en mi habitación como un animal enjaulado. Las manos me sudaban, los nervios me punzaban en la nuca, pero aún así… no podía evitar sonreír.
Todo iba saliendo como lo planeé.
Cada palabra, cada movimiento, cada lágrima de esa estúpida de Aslin… todo era parte del plan. Todo estaba calculado. Desde el momento en que volví a pisar esta casa, supe que tenía que destruirla desde dentro. No con gritos. No con fuerza. Sino con astucia. Con paciencia. Como se derrumba