POV: Carttal Azacel
Tres meses.
Noventa días. Dos mil ciento sesenta horas. Y cada una me dolió como si me arrancaran la piel.
Ya no sabía qué día era. No salía, no comía, no hablaba.
Vivía en la oscuridad de esta maldita habitación, rodeado de botellas vacías, con la barba hecha un desastre y el cuerpo oliendo a derrota. El aire apestaba a licor y a muerte… porque eso era yo: un cadáver que seguía respirando por costumbre.
Busqué su cuerpo. Recorrí cada costa, cada rincón del mar, hablé con bu