POV Luciano
He tenido un día fatal: dos cirugías complicadas, decenas de pacientes para atender y, ahora, me toca cubrir a una colega que me ha pedido el favor de quedarme en su turno porque su pequeña hija está enferma y solo ella puede cuidarla.
¿Qué más podía hacer más que aceptar? Por más cansado que me encuentre, no puedo decirle que no. Mary, además de mi colega, es mi amiga y la mentora que me guio cuando tomé el puesto en este hospital.
Con mis casi treinta años, aún me falta adquirir