—Que bajo ha caído Lucien —dijo la mujer mientras le observaba, al mismo tiempo, Taly vio un auto negro avanzar a su lado, en sentido contrario a ella y con un rechinido de llantas.
Aquello llamó su atención, pero no pudo ver de quien se trataba puesto que tenía los vidrios arriba, solo pudo ver la mano cuando la sacó por la ventanilla y le hizo una seña a Jules pero no bajó el cristal del todo. En su mano izquierda llevaba una pulsera con una placa brillante, un anillo enorme en el anular y sob