UN ENCUENTRO INESPERADO
—Creo que decidiste atribuirme todos tus defectos.
—Shirley recibirá su castigo. No quedará impune.
—¿Y el zolpidem? ¿Y mi caída por la escalera?
—Si fue ella… —sus pupilas se dilataron— la castigarán con la muerte.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo.
—Entonces… ¿crees en mí?
—No importa si creo o no. Lo importante es que siempre serás la única mujer en mi vida.
Sentí el corazón detenerse por un segundo. Me declaraba amor… pero no confiaba en mí.
—¿Cómo te sientes? —pregun