AGITACIÓN Y TAQUICARDIA
No iba a permitir que Enzo destruyera la vida de Michael por su posesividad y egoísmo. Si había crecido sin escuchar un “no” ni conocer los límites, yo se los enseñaría.
Michael no merecía aquello. Siempre se había esforzado mucho para llegar hasta donde estaba. Y yo había acompañado cada paso. En la vida de personas como nosotros, nada cae del cielo, nada es fácil; todo es fruto de sacrificio.
Ver a mi mejor amigo allí, destrozado por un hombre con un ego tan grande com