UM VINO SUBASTADO
— ¡Claro! —dije, incómoda—. Pónganse cómodos. La casa es pequeña, pero siempre cabe uno más —no quise decir aquel dicho horrible, pero lo dije porque estaba nerviosa.
— María, tengo un regalo para ti —Davi mostró la bolsa.
Will se detuvo a mi lado y dijo:
— Los regalos se entregarán todos después del almuerzo —extendió la mano hacia Davi—. Hola, soy William, el hermano de María. Pero puedes llamarme Will.
Davi estrechó la mano de Will, que lo atrajo hacia un abrazo:
— Espero q