ANDREA
Mientras me dirijo hacia el plantel de la universidad, mi amiga no deja de insistir en que la acompañe a la fiesta de fraternidad que se va a llevar a cabo este sábado en la noche. Voy caminando con mi mirada fija en el suelo, concentrada en mis pensamientos, pensando en mis problemas que me aquejan desde hace días.
—Vamos, Andy, será divertido. No entiendo por qué te niegas a ir. Sé que tienes que trabajar, pero podrías pedir la tarde libre. No puedes perderte esta fiesta, siempre son é