DAVID
El sonido de la puerta cerrándose resuena en el despacho. Los abogados encargados del caso de la custodia se encuentran reunidos en la sala de allí, esperando a que Samuel y yo nos unamos a ellos.
Samuel me mira con una expresión seria, sus ojos oscuros centelleaban de curiosidad y dudas, también se siente impaciente, esperando saber qué nos dirían los abogados. Sé que no hay tiempo que perder; la batalla por la custodia de mis hijos está en el punto más crítico.
—La señora Martina está d