66. Se llevaron a mi mamá
Tomó otra fresa y comenzó otra vez el mismo procedimiento en su pecho hasta detenerse en su cuello y subir hasta sus labios y besarlos con desesperación. Damián quería tocar a Charlotte, pero sus manos no sé lo permitía, así que siguió el beso de la misma forma que ella se lo estaba dando.
Charlotte se separó de él y tomó otra vez la mermelada y esparció un poco más en el miembro de Damián. Se agachó a la altura de este y pasó su lengua por todo el largo. Damián no pudo evitar gemir. Nunca se