56. Cereal con mucha azucar
Damián no pudo resistirse a los encantos que esa mujer dejaba salir cuando se mordía el labio. Era como el diablo versión mujer. Demasiada tentación hecha persona. Ella se quedó envuelta en su cuerpo, incluso cuando la ayudó a subirse el pantalón de dormir. El alfa vio que todo se quedó en orden en la habitación, la sacó de ahí, no sin antes asegurar que nada estuviera despejado. Ya era muy tarde, por lo que los pocos estudiantes que se encontraban en sus dormitorios no verían nada más que dos