El sonido del elevador me indica que ya he llegado a la última planta, algo que ya sabía porque no he podido dejar de mirar la pantalla en la que muestra el número del piso en el que estoy.
Por fin las puertas se abren y me encuentro en un pasillo súper elegante.
Miro a ambos lados y solo veo unas puertas al final. En este piso solo vive ella. Camino decidida hasta el departamento. Nunca el tiempo se me había hecho tan lento como ahora.
Tengo tanta emoción, ojalá y Alex hubiese podido venir a