Unos cuantos minutos después estaba entrando por la puerta principal del hospital, caminando como loca en busca de ayuda. Sentía que la fiebre les había subido a los gemelos y eso me preocupaba enormemente.
Una amable enfermera, al ver en el estado de desesperación que me encontraba, tomó a uno de ellos en brazos y me ayudó a llevarlos con su doctor.
Desde ese entonces he estado divagando por el pasillo, caminando de un lado al otro esperando a que alguien salga y se acerque a mí con alguna b