Mi mano inmediatamente se aferra al brazo de Alex. Necesito sentirlo, es mi forma de tranquilizarme un poco a la misma vez que lo tranquilizo a él, si es posible que nos podamos tranquilizar en una situación como esta.
El doctor ha abierto su boca como en dos ocasiones como si fuese a decirnos algo, pero no acaba de salir ni una sola palabra de su boca y eso solo hace que me preocupe más.
Nunca antes había visto a un doctor tan afectado por dar un resultado, ni con tantas dudas sobre cómo hacer