Quien también entró y resultó ser de mucha ayuda para Fleur resultó ser su padre, quien apareció un par de joyas de su madre, como un regalo para su hija.
—No es mucho, pero sé que ella estaría muy orgullosa de que las llevará este día en especial.
Bárbara se enterneció hasta las lágrimas al ver cómo el padre de Fleur le entregaba las joyas que eran de su hija. Siempre creyó que las había perdido o vendido, pero le demostró que podría ser un mal esposo, pero ahora estaba tratando de ser un buen