41. Por favor no llores Fleur.
Los milagros sí que existían y Fleur podría comprobarlo cada día al ver cómo su abuela salía de la crisis.
Después de estar varios días sin poder despertar, su abuela, por fin, tras cuatro días, había despertado viendo por primera vez después de mucho tiempo el rostro de su querida nieta que se encontraba en ese momento llorando.
—Por favor no llores Fleur — le dijo la anciana a su nieta a quien lleno de besos en el rostro al ella acercarse lo suficiente.
—¿Cómo quieres que no llore? Si estoy f