40. ¿En serio tú lo crees?
Después de esa plática con Michael, Fleur no encontraba la manera de dejar de pensar en él.
En su mente no había espacio que no fuera para Michael Lewis. Era solo reflexionar sobre su persona y suspirar.
—Fleur no seas boba— se pegó con sus muñecas a ambos lados de la cabeza —¿Eres boba o qué? Le has dicho que no quieres nada con él, ¿y qué pasa? Te la pasas suspirando.
Definitivamente, algo debía de estar mal con ella. Los días se volvían monótonos y lo peor, nadie o nada lograba hacer que el