17. ¿Papi, papi, vas a llevarnos?
La mirada de Michael se oscureció, al ella contarle lo que había pasado entre ella y su casero.
—Lo que hizo el señor Murray no es legal, él no puede correrte de un día para otro.
—Bueno, pero no puedo culparlo, o sea si hijo no tiene dónde vivir.
—¿Así que me estás diciendo que está bien dejarte a ti a la calle y no a su hijo?
Pese a que ella parecía entender al tal señor Murray.
Michael no lograba entender como es que ella no estaba enfadada con el hombre. Él lo estaba y no era a él a quien