MARGARET
El vehículo avanza a toda velocidad por la carretera mientras observo el paisaje pasar a través de la ventana. Los árboles, los campos y las cercas se convierten en manchas borrosas que desaparecen tan rápido como aparecen. A mi lado, Christopher conduce con la vista fija al frente y la mandíbula tensa. Lleva más de una hora sin dirigirme la palabra, pero no necesito que hable para saber exactamente lo que piensa. No está de acuerdo con lo que estoy haciendo. Lo conozco demasiado bien