Capítulo 27. Mi hermanita.
—¿No vas a abrir?—preguntó Hiro con tranquilidad, Neri se enderezó y se mordió el labio.
“Carajo". No tenía opción, sentía que le faltaba el aire, ¿Cómo la había encontrado?, ¿Por qué había venido?, ¿Ahora que iba a hacer?, ¿Y por que se veía mas guapo que antes?.
Caminó hasta la entrada y abrió la puerta, una mujer sonrió de oreja a oreja al verla.
—Hola, aquí esta Kumiko, hoy se portó muy bien— dijo aquella mujer con una sonrisa muy agradable en su rostro.
Neri bajó la vista hasta la encantad